Bitácora n° 6
Ha empezado el tercer bimestre, y es importante retomar nuestras labores en el puericultorio. Nuestra comunidad y la integración con los chicos han mejorado notoriamente. Tristemente ha pasado bastante tiempo desde que no veo a aquellos chicos del puericultorio. Pero ahora que he vuelto, me doy cuenta de cuanta falta me han hecho.
Ha empezado el tercer bimestre, y es importante retomar nuestras labores en el puericultorio. Nuestra comunidad y la integración con los chicos han mejorado notoriamente. Tristemente ha pasado bastante tiempo desde que no veo a aquellos chicos del puericultorio. Pero ahora que he vuelto, me doy cuenta de cuanta falta me han hecho.
¿Hasta qué punto tomar decisiones con anticipación aseguran el éxito futuro?
Todo comenzó el mismo sábado 22, estábamos
algo perdidos, habíamos preparado todo casi por gusto. Nos dolió un poco porque
prácticamente era como haber perdido tiempo. No sabía cómo considerarlo pero al
menos vi como mi salón optó por tomar mejores decisiones.
Se podría decir que el salón de
cuarto B ya había “separado” a todos los chicos para hacer actividades. Pues habían
hecho una especie de juego donde debían buscar unas peras que escondieron en el
gran campo de futbol que ellos tienen allí. Una vez encontradas, debían llevársela
al profesor tutor de ese salón, para después lanzarlas a un tacho con forma de
cerdo haciendo clara referencia a pasajes de la vida de San Agustín. Era interesante
saber que si era fácil poder jugar con los chicos y a la vez hacerlos aprender.
El problema venía con nosotros,
ahora era nuestra responsabilidad cuidar a los niños, lo planeado se había terminado,
ahora debíamos asegurarnos que nuestro trabajo como ciudadanos perdure,
asegurar el éxito con ellos a pesar de que el plan desarrollado se había perdido.
En un principio no había mucho
que hacer, buscamos a los chicos, los llevamos al campo y nos aseguramos que,
mientras jugaban, no hagan demasiado desorden. Luego era hora de llevarlos al pabellón
y cuidarlos mejor que antes, ya que ahora había que asegurarnos que el mensaje de
la obra que la “B” iba a presentar llegara a los niños. Que se concentren y atiendan
a la obra, así que eso hicimos
La interacción entre personas trasciende hasta el punto de cambiar actitudes de una persona
La interacción entre personas trasciende hasta el punto de cambiar actitudes de una persona
Se podría decir que ya no somos
nuevos en el tema de andar con los chicos. Normalmente menciono la dificultad
de andar con los chicos porque no es tan sencillo para mí acomodarme a su
entorno. Pero esta vez siento que he progresado muchísimo a comparación de
otras veces. Solamente hemos ido 3 veces pero siento que he cambiado un montón.
No solo yo, mi salón también.
Vi gente que también le cuesta
socializar con ellos, hacerlo mucho mejor. Supongo que con 3 veces ya todo
estaba bien como para haber mejorado. Así que de esa manera fuimos y llevamos a
los chicos al pabellón donde presentaríamos la obra.
Sin necesidad de que alguien me
dijera algo, pude interactuar con un pequeño. Nos pusimos a jugar mientras
preparaban la obra con un pedazo de un globo que extrañamente se podía patear,
y tratábamos de hacer como futbol con aquel objeto. Era divertido, mientras duraba.
Empezó la obra y me mantuve cerca de él y a otro chico, conversamos un poco
sobre las 2 peras que gano en el juego y sobre su persona. La verdad es que de
él no recuerdo su nombre, pero el del globo si, era Jaime. Aprendérmelo me dolió,
quiso escribir su nombre y que nunca lo olvidara. Me remangue, y como si fuera
un ritual, rayo con su peine de plástico su nombre en mi brazo, no me dolió ni
me marco físicamente, pero si me pareció un acto bonito. Sobre todo porque después
me pidió que se lo hiciera con mi nombre. Por supuesto que no lo hice, le explique
que le haría daño, pero igual lo escribí en el piso.
Sé que debimos haber atendido a
la obra, pero a pesar de todo, deje de lado ese lado de jefe o mandón, y pude
acercarme con ambos chicos, cambie lo que normalmente soy, y pude hacerme buen
compañero de ambos chicos.
CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE
Cambie mi parecer, me sentí una persona “nueva”,
pude relacionarme con aquel chico que conocí de una manera muy fácil, cosa que
no sabía yo mismo que era capaz
SE COMPROMETE Y ESFUERZA
Me esforcé por mi propia superación, aunque si
fue más sencillo porque ahora ambos salones podíamos apoyarnos, peor aún así,
por mi cuenta me esforcé por todo el trabajo para que a pesar de las
complicaciones, salga mejor
SIENTE CON LA IGLESIA Y EL MUNDO

